sábado, 16 de junio de 2012

Discos - Cat Power - "Jukebox" (2008)


“Jukebox” es el octavo álbum de estudio de la cantante estadounidense Chan Marshall, mejor conocida como Cat Power. Fue lanzado el 22 de enero de 2008 con Matador Records. Una edición especial del disco incluye una caja gris brillante y un disco extra con cinco canciones.
El álbum se compone en su mayoría de covers, a excepción de "Song for Bobby" y "Metal Heart" (ésta ya había grabada en 1998). Este es el segundo álbum de covers de Chan Marshall; el primero, The Covers Record, fue lanzado en 2000.
En Jukebox hay mil y una razones para sentir ese escalofrío genial que dejan las buenas canciones. Hay mil y unas razones para partirte el alma. Para soltar libremente tus emociones. Ni siquiera le pesa ese tono solemne con el que ahora afronta Marshall sus canciones.
Confieso que si bien “The Greatest” fue un gran disco soul, “Jukebox” es un disco clásico en el mejor sentido de la palabra. Eso sí, si no esperes que Cat Power cante las canciones tal y como son. Le aplica su personalidad a cada una de de la versiones y las canciones las termina haciendo suyas, basta escuchar New York, New York popularizada por Frank Sinatra o I believe in you de Bob Dylan…
Marshall empieza el disco desmenuzando el New York, a partir de ahí, el oyente ya sabe a qué atenerse. Pese a ser un disco de versiones, ninguna de ellas se parece a la original. Y eso, que de por sí ya es un mérito en estos tiempos.
Aunque a veces se le ve demasiado contenida (¿por qué en Lost Someone no deja que la canción siga sonando y sonando hasta que sus cuerdas vocales digan basta?), la sensación general es de que para Cat Power éste no es un mero disco de transición o de relleno, sino una obra propia, cuidada y mimada, que vuela alto y que tiene una edición deluxe que sí se merece ese calificativo (sólo la espléndida relectura del Breathless de Nick Cave podría levantar cualquier mal disco) y una hermosísima versión en español de Angelitos Negros.



Tiene hasta la osadía de reinterpretar una de sus canciones, Metal Heart, para su nuevo disco. El resultado, con esas guitarras a lo Neil Young, es auténticamente brutal. A mí, al menos, me tiene hechizado. Las notas promocionales, tienen en este caso razón: “La música de Marshall parece alzarse de la nada, envolver la habitación y luego desaparecer; el oyente sabe que algo le ha golpeado, pero no sabe qué”. ¿Será la emoción?, me pregunto yo…. Seguramente si… es una gran transmisora….

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