jueves, 2 de febrero de 2012

Biografías - Buddy Guy

Buddy Guy, el actual Rey del Blues de Chicago, el que ahora gobierna en los que fueran los dominios de Muddy Waters, llega hoy a 75 años de edad. Los tiempos han cambiado y de esa época en la que el guitarrista tenía que rogar para que le hicieran un contrato decente de grabación ya solo queda el recuerdo pues ahora Guy se vanagloria de los incontables premios obtenidos y de ser considerado por muchos músicos, como el caso de Eric Clapton, como uno de los bluesman más influyentes de la historia.
La guitarra enérgica y una amplia capacidad histriónica sobre escenario han sido las características principales dentro del estilo de Buddy Guy. A eso se suma su voz, generalmente aguda, que juega de manera infinita con la guitarra. Ya ha pasado bastante tiempo, más de medio siglo, desde sus comienzos en la escena blues de Baton Rouge, en el estado de Luisiana. Fue allí, hacia 1950, cuando realizó sus primeros conciertos con la banda de “Big Poppa” John Tilley, en una época en la cual el nerviosismo lo inundaba de forma tal, que George “Buddy” Guy tenía que tomar pastillas para no quedarse paralizado sobre el escenario. Luego de esa experiencia con Tilley pasó al grupo del armonicista Raful Neal, pero para entonces los nervios ya estaban controlados.
Buddy Guy llegó a Chicago en 1957, listo para tomar por asalto la ciudad. Los primeros momentos fueron duros aunque no demoró en ganar nombre y codearse con la élite de la época como Freddie King, Muddy Waters, Otis Rush y Magic Sam, quien fue el encargado de presentar a Guy ante Eli Toscano, propietario de Cobra Records.
En 1958 Buddy Guy grabó tres sencillos para Artistic, un sello subsidiario de Cobra. Esos temas fueron “This Is The End” y “Try To Quit You Baby”, los cuales mostraban cierta influencia del sonido de B.B. King, y “You Sure Can’t Do”, un homenaje a Guitar Slim. Este trío de canciones fue producido por Willie Dixon.
Buddy Guy pasó al sello Chess luego de que Cobra cerrara sus puertas. Apoyado por Otis Rush, Guy grabó para la principal casa disquera de Chicago dos sencillos que mostraron al gran público ese estilo agudo de interpretar la guitarra y de cantar, que posteriormente se convirtieron en formas características de lo que se conoce como el estilo West-Side en la Ciudad de los vientos. Esas canciones fueron “First Time I Met The Blues” y “Broken Hearted Blues”. Ya no quedaba duda de su poder musical.
En los años 60 logró que Leonard Chess, propietario de Chess Records, no bajara el volumen de su guitarra. Entre 1960 y 1967, el catálogo de Chess mostró el trabajo más satisfactorio de Buddy Guy. Haciendo parte de este sello, el guitarrista trabajó también como músico de sesión, poniendo su sonido a temas de Muddy Waters, Howlin’ Wolf, Little Walter, Sonny Boy Williamson y Koko Taylor entre otros.
En 1967 Buddy Guy se retiró de Chess y pasó al sello Vanguard. Su primera trabajo con esa casa, “A Man And The Blues” siguió la misma línea de lo que hacía en Chess, pero los siguientes discos “This Is Buddy Guy” y “Hold That Plane!” no ofrecieron los resultados esperados. En esa misma época comenzó a afirmarse la amistad entre Guy y el armonicista Junio Wells, la cual se consolidó en el álbum “Buddy Guy And Junior Wells Play The Blues”, publicado en 1972. Esta pareja recorrió el mundo del blues en los años 70, convirtiéndose en el dúo de mayor importancia dentro del blues contemporáneo.


Aunque la reputación de Buddy Guy entre los dioses de la guitarra del blues-rock, como Eric Clapton, Jimi Hendrix y Stevie Ray Vaughan, fue grande, de hecho todos ellos lo nombraron como la principal influencia de sus estilos, en la década de 1980 no grabó ningún disco. Fue tan solo hasta 1991, cuando comienza su unión con Silvertone Records, que Buddy Guy gana el reconocimiento que se merecía. Gracias al álbum “Damn Right, I’ve Got The Blues” obtiene un premio Grammy y el tren comenzó a moverse, llenando conciertos y obteniendo cuanta mención fuera posible.
En 1993, Buddy Guy presentó “Feels Like Rain”, menos artístico que “Damn Right I’ve Got The Blues” pero que tiene como valor la participación de artistas como Travis Tritt, músico country, y la voz de Paul Rodgers. En 1994 apareció “Slipin’ In”, que devolvió a Buddy a la dirección correcta, sin invitados y una preponderancia del blues. 1998 vio llegar un álbum acústico al lado de su eterno compañero Junior Wells: “Last Time Around: Live at Legends” y en 2001, Buddy Guy decidió ir al Mississippi para una grabación al estilo juke-joint blues y Country Hill Blues. El resultado fue “Sweet Tea”, uno de sus mejores trabajos y a la vez, el más extraño de todo su catálogo por ese sonido entre grunge y blues. Para el 2003 presentó “Blues Singer”, completamente acústico, y en 2005 “Bring’em In”, un regreso a sus primeros álbumes con Silvertone Records: una brillante producción llena de estrellas invitadas. En 2008 llegó “Skin Deep” en el cual Buddy Guy es acompañado por artistas como Susan Tedeschi, Derek Trucks, Eric Clapton y Robert Randolph. El año pasado, el gran BG presentó “Living Proof”, trabajo por el que obtuvo nuevamente un premio Grammy en la categoría Mejor álbum de blues contemporáneo, completando así seis gramófonos en su historia.



Nadie niega que Buddy Guy sea el Rey del blues de Chicago y que desde su trono ubicado en el Legends, el club de blues más visitoso de la Ciudad de los Vientos, gobierna a sus anchas, dándole la oportunidad a muchos artistas de tocar a su lado y de comenzar a proyectar su carrera.

Fuente: http://historiasdelblues.wordpress.com/

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